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El Defensor del Profesor – Abril de 2014

El Defensor del Profesor – Abril de 2014

Interpretación de las Normativas (1620-2013, 1965-2013 y Guía 49 MEN) sobre el sistema nacional de convivencia escolar y formación para la sexualidad y prevención de la violencia escolar

Es preocupante para los docentes, directivos docentes, estudiantes y padres de familia, que el Ministerio de Educación nacional en menos de un año, haya expedido 3 voluminosas normativas, jurídicamente densas, que en la práctica son inaplicables por el número de organismos burocráticos que los Gobiernos Nacionales, Departamental y Municipal deben crear, complementando esto, con la absurda exigencia del MEN, para que en el término perentorio de 6 meses cumplidos en marzo pasado, cada Institución Educativa incorpore dichas normativas en los Manuales de Convivencia, a riesgo de ser objeto el directivo docente renuente, a la apertura de un proceso disciplinario en la Procuraduría.

La verdad, es que toda esta avalancha de normas mediáticas se pudieron evitar con la simple aplicación del Código de la Infancia y la Adolescencia, Ley 1098 de 2006 y la Ley 1146 de 2007, sobre la Prevención de la Violencia Sexual y Atención Integral de los niños, niñas y adolescentes abusados sexualmente, además del propio Manual de Convivencia. El objeto de las nuevas normativas es loable, pero muy extensa, ya que “reglamenta el funcionamiento del sistema Nacional de Convivencia Escolar y formación para el ejercicio de los derechos humanos, la educación para la sexualidad y la prevención y mitigación de la violencia escolar”, sistema aplicable a todas las Instituciones Educativas Públicas y Privadas del país, la cuales en el término de 6 mesesdebían conformar “El Comité Escolar de Convivencia”, organismo precedido por el rector, el representante de los estudiantes, el representante de los docentes, el presidente del concejo de padres de familia y el orientador escolar, como organismo básico de recepción, análisis, trámite y solución de estas situaciones.

ASPECTOS QUE DEBEN INCLUIRSE EN LA INCORPORACION Y ACTUALIZACION DEL MANUAL DE CONVIVENCIA. Estos ajustes, deben ser liderados por el Comité Escolar de Convivencia Institucional.

  1. Las situaciones más comunes que afectan la convivencia escolar y el ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos, las cuales deben ser identificadas y valoradas dentro del contexto propio del Establecimiento Educativo.
  2. Las pautas y acuerdos que deben atender todos los integrantes de la comunidad educativa, para garantizar la convivencia escolar y el ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos.
  3. La clasificación de las situaciones consagradas en el artículo 40 del presente decreto.
  4. Los protocolos de atención integral para la convivencia escolar de que tratan los artículos 42, 43 y 44 del presente decreto.
  5. Las medidas pedagógicas y las acciones que contribuyan a la promoción de la convivencia escolar, a la prevención de las situaciones que la afectan y a la reconciliación, a la reparación de los daños causados y el restablecimiento de un clima de relaciones constructiva en el Establecimiento Educativo cuando estas situaciones ocurran.
  6. Las estrategias pedagógicas que permitan y garanticen la divulgación y socialización de los contenidos del Manual de Convivencia a la comunidad educativa, haciendo énfasis en acciones dirigidas a los padres y madres de familia o acudientes.

ACCIONES DE PREVENCIÓN QUE EL COMITÉ ESCOLAR DE CONVIVENCIA DEBE LIDERAR.

  1. La identificación de los riesgos de ocurrencia de las situaciones más comunes que afectan la convivencia escolar, y el ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos, a partir de las particularidades del clima escolar y del análisis de las características familiares, sociales, políticas, económicas y sociales externas, que inciden en las relaciones interpersonales de la comunidad educativa, de acuerdo con lo establecido en el numeral 5 del artículo 17 de la Ley 1620 de 2013.
  2. El fortalecimiento de las acciones, que contribuyan a la mitigación de las situaciones que afectan la convivencia escolar y el ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos; identificados a partir de las particularidades mencionadas en el numeral 1 de este artículo.
  3. El diseño de protocolos para la atención oportuna e integral de las situaciones más comunes que afectan la convivencia escolar y el ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos.

CLASIFICACIÓN DE LAS SITUACIONES QUE AFECTAN LA CONVIVENCIA ESCOLAR:

  1. SITUACIONES TIPO I. Corresponden a este tipo los conflictos manejados inadecuadamente y aquellas situaciones esporádicas que inciden negativamente en el clima escolar, y que en ningún caso generan daños al cuerpo o a la salud.
  2. SITUACIONES TIPO II. Corresponde a este tipo, situaciones de agresión escolar, acoso escolar (bullyng) y ciberacoso (Ciberbullyng), que no revistan las características de la comisión de un delito y que cumplan con cualquiera de las siguientes características:
    • Que se presente de manera repetida o sistemática
    • Que causen daños al cuerpo o a la salud, sin generar incapacidad alguna para cualquiera de los involucrados.
  3. SITUACIONES TIPO III. Corresponden a este tipo, las situaciones de agresión escolar que sean constitutivas de presuntos delitos contra la libertad, integridad y formación sexual, referidos en el título IV libro II de la Ley 599 de 2000, o cuando constituyen cualquier otro delito establecido en la Ley Colombiana vigente.

Es importante que los integrantes del Comité Escolar de Convivencia de cada Institución Educativa, tengan claro que la función que cumple ese Organismo, por Ley está enmarcada en la total confidencialidad de los hechos y situaciones que la persona presuntamente agredida plantea, así como la versión del presunto agresor; sin olvidar que en derecho, todo persona se considera inocente hasta que se pruebe de manera contundente, o más allá de toda duda, que es culpable.

Las actuaciones del Comité Escolar de Convivencia, deben ser transparentes, desprendidas de toda prevención por razones sociales, políticas, religiosas o de preferencia sexual, por lo que sus integrantes jamás se pueden constituir en un Organismos que vaya más allá de lo que permite la ley, bien sea, para sancionar o absolver. Se debe recordar, que las situaciones tipo III, por su complejidad no pueden ser definidas por este Comité, ya que el protocolo normado en el artículo 44, del decreto reglamentario 1965, establece como requerimiento la atención inmediata a la salud física o mental del agredido, información inmediata a los padres de familia o acudientes del menor o menores comprometidos, comunicación del hecho a la Policía Nacional y una medida interna de protección que mitigue temporalmente la situación, hasta que lo asuman las Autoridades respectivas, como son la Policía de Infancia y Adolescencia, la Defensoría de Familia, el ICBF, Medicina Legal, el Puesto de Salud y la Fiscalía General de la Nación, en el evento de presumir alguna de las partes, ha incurrido en un delito.

Por último, es necesario aclarar a cada Comité Escolar de Convivencia, que la aplicación de los protocolos normados en este decreto reglamentario, tiene lugar frente a las situaciones que se presentan, de estudiantes hacia otros miembros de la comunidad educativa, o de otros miembros de la comunidad educativa hacia estudiantes. También es necesario recordar, que la incorporación del Comité Escolar de Convivencia, en el Manual de Convivencia de cada plantel educativo, es un proceso de construcción continua, en el que deben participar todos los organismos de la comunidad educativa, quienes ajustados a los protocolos, deben proponer y diseñar estrategias que sin lesionar los derechos de los niños, ni suplantar el Código Disciplinario Único, permita laborar en armonía.

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